Tras los hechos suscitados el pasado 19 de Septiembre en el centro de México, y con la intención de generar una distancia crítica ante los acontecimientos, decidimos poner en pausa las publicaciones unas semanas y trabajar solamente con los procesos de investigación de la 3era fase de documentación mmmmetafile 2017, la cual se desarrolla en la Ciudad de México.

A un mes de estos acontecimientos hemos vuelto a la actividad de publicación, pues al haber realizado dicha distancia -la cual creemos necesaria- para generar un panorama de los reacomodos y reacciones, de las comunidades artísticas en el contexto de la CDMX, y no sólo ante la catástrofe y la gran responsabilidad que muchos asumieron durante estas semanas, sino en la reintegración de  actividades, reflexiones y tejidos afectivos que constantemente se desatan en el contexto.

A la par de los hechos naturales, los cuales, desde su inminencia, son aprovechables en la estructura del expansionismo financiero, la condición neoliberal, es a primera vista, un proceso de desarticulación del Estado, la privatización de los recursos y los servicios que antes manejaba, interviniendo todos los procesos socioeconómicos existentes, y finalmente modelando, los procesos de subjetivación,  los paisajes psíquicos y los contextos por donde se desenvuelve la “experiencia de lo real”

La modelización de los paisajes psíquicos en el régimen neoliberal, no es al azar, es debido a la sensibilidad producida, de la que somos parte, tanto en su construcción, en su distribución y consumo. Investidos por la subjetividad producida,  en la doble temporalidad del capital que se registra en la realidad, por un lado, en el cuerpo del expansionismo financiero y todas sus consecuencias materiales, por otro, en el derrame de lo afectivo, que se escurre entre las grietas de un Estado en descomposición, ambas realidades (la privada y la pública) caras de una misma moneda, pero no como consecuencia una de la otra, sino como parte de una constante mutación.

Ante la mutación expansionista de las élites en el poder, es inminente la economía del desastre, la cual “especula activamente sobre la destrucción y reconstrucción de territorios y poblaciones mediante instrumentos financieros y mediáticos”  (Mauricio Andrade. Contra lo Humanitario)

Pensemos en formas individuales de reacción, ante la crisis y su mediatización, ¿cómo se formarían dichas particularidades?

El sujeto político es abstracto: pseudo existe, es parte de la fantasmagoría que promueve la imagen neoliberal, en realidad, lo que parece latente, es una multitud de individuos ligeramente diferentes, cotidianamente en crisis y reajuste, no sólo en crisis por desestabilización económica, la cual produce y dicta las diferencias de los estratos sociales,  sino por las numerosas crisis de subjetivación producidas desde su particular individualidad, su forma propia de reaccionar ante cualquier evento,  es lo que puede hacer que la catástrofe sea también cuestión de intimidad.

De ahí que sea posible que algunos pasaran el 19-S y los días siguientes, alienados, continuando con sus actividades normales, cuando cientos de personas, acudían a lo humanamente posible dentro de las brigadas, otros cuantos lo veían por la pantalla. Sin embargo no es en la telemática donde existe una intensidad inédita, sino  en esa formación de grupos autogestivos y de acción, los que renuevan un sentido, pero a la vez, renuevan paradojas, de la fragilidad de la individualidad versus la fortaleza de lo colectivo, es justo cuando el recurso de -lo mediático- sirve para reconfigurar como flujo, lo que parece una red de conexiones e intereses culturales.

De la red al flujo cultural, es una serie de  procesos que permiten pensar el capital humano, como flujo humano.

En esta re-territorialización de lo individual: nos vemos solicitados todo el tiempo y por todas partes a operar las maquinarias de la subjetividad, lo que antes se pensaba producía humanos reducidos a condiciones de soporte de valor, y no sólo cuando ocupábamos lugares frágiles, también cuando teníamos cierto prestigio o rango de jerarquía, dentro de circuitos socio-culturales.

Todo lleva a esta doble espiral de la política económica, la sociedad y la cultura. ¿Somos testigos de un cambio en la subjetividad, o es tan sólo otra mutación del poder desde dentro de uno mismo?  La crisis instalada en lo cotidiano, surge de la economía, pero atraviesa la intimidad, lo afectivo, lo que da oportunidad a la cultura de fabricar metáforas de regeneración y de acompañamiento, en el fondo ¿qué es lo que hace que apenas consigamos articular cierto valor y sentido, éste se vuelva obsoleto, para renovar viejas paradojas?


METAFILE

Período de Documentación 2017-2018. LOS MEDIOS INESTABLES DEL ARTE EN LA HIPÉRBOLE NEOLIBERAL

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Surge de la necesidad de entablar diálogos e intercambios entre comunidades específicas en una plataforma para colaboradores provenientes de diferentes contextos, con la intención de crear un archivo en común que nutra las metanarrativas de sus entornos. (Si esta interesado en saber la autoría de alguno de los artículos publicados en la plataforma puede ponerse en contacto con nosotros en el correo: mmmmetafile.net@gmail.com)

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